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La lucha de México en contra de un crimen canceroso

Visita de David L. Gaddis, Director Regional de la DEA para Canadá, México y Centroamérica


Por Megan S. Ramon

 

“El crimen organizado del tráfico de narcóticos es comparable con el cáncer, y México ha decidido combatirlo. El crimen organizado del tráfico de estupefacientes se manifiesta de manera física, surge a la superficie y toma el control del cuerpo”. Este fue uno de los argumentos de David L. Gaddis, Director Regional de la DEA (Drug Enforcement Administration) para Canadá, México y Centroamérica, en su exposición sobre “la Situación de la Seguridad en México contra el Crimen Organizado”, presentada el 29 de septiembre. Su conferencia mostró las formas en que México comenzó la lucha contra el crimen organizado y los logros alcanzados en ella.


¿Cuáles son las razones para luchar contra el crimen organizado? Gaddis explicó muchos puntos en defensa de tal limpieza. La irrefrenable opinión pública es un motivo. En una reciente encuesta realizada a ciudadanos mexicanos, la mayoría respondió que se debe continuar combatiendo a los narcotraficantes. Es necesario para lograr un ambiente más seguro. El pueblo mexicano desea limpiar su país de secuestros. Otra razón que el Sr. Gaddis comentó es que por cada kilogramo de metanfetamina producida se crea el equivalente de 5 kilogramos de desechos. No se sabe a ciencia cierta cómo eliminan esos desechos: por el alcantarillado, se derrama a la tierra y esta la absorbe o se evapora en el aire. En cualquier caso, la gente de México no debería tener que lidiar con estos desechos indeseables.

La lucha contra este crimen canceroso no será fácil. La tecnología del crimen organizado es más avanzada que la del gobierno. El gobierno está tratando de ponerse al día. Algunos ejemplos de la manera en cómo ha avanzado la tecnología de las organizaciones criminales son la capacidad de interrumpir las comunicaciones de las fuerzas del orden y la tecnología de armamentos de alto poder, por ello se produce un alto número de bajas. Esa tecnología por lo general proviene de los Estados Unidos, algo que el país quiere evitar, dice Gaddis. A pesar de todo, hay esperanza.

Si no se puede derrotar su tecnología, ¿qué podemos hacer? Es muy sencillo: cambiar nuestro comportamiento. Por ejemplo, para prevenir un secuestro, podemos hacer algunas modificaciones a nuestra vida diaria. Esto es, cambiar la rutina, tomar diferentes rutas para ir y regresar del trabajo, mantener un perfil bajo y no irse de juerga después de acudir a algún evento público. Estos pequeños cambios marcarán una gran diferencia.

En caso de que alguien sea secuestrado, el Sr. Gaddis pide no ver al(los) captor(es). El factor decisivo para matar a un rehén es el hecho de ser testigo de su delito, cuando el rehén ve a su secuestrador o sabe quién es. Gaddis sugirió usar los otros sentidos en vez de la vista para reconocer los alrededores y a los captores. ¿Puede percibir un olor particular? ¿Qué tipo de alimentos le dieron de comer? ¿Puede oír un tren, un microbús o un taxi? ¿Cómo es el clima? Esta información puede ser de mucha utilidad para lograr la captura de los malhechores.

Como país, México comenzó su lucha decisiva en contra de este cáncer. Se descubrieron y clausuraron operaciones de lavado de dinero, incluso un caso en el que se descubrieron US$ 207 millones en un solo lugar. También se eliminó la importación de pseudoefedrina, que se usa para crear la metanfetamina, también conocida como “meta”. Anteriormente, se permitía introducir al país 55 toneladas métricas para fines medicinales. Sin embargo, entraban legalmente 240 toneladas métricas. A partir de 2008, esa cantidad se redujo a cero debido a los avances en la tecnología. Un nuevo medicamento reemplazó la pseudoefedrina y no se puede convertir en meta. Otro avance tranquilizador en el desarrollo de México que reveló Gaddis es que “desde enero/febrero de 2007 hasta hace poco, hemos visto un aumento significativo en los precios de las drogas en EE.UU., pero la pureza ha disminuido”. Esto parece ser un buen comienzo.

Gaddis recalcó que es a través del apoyo del presidente de México que esta situación se resolverá. También destacó el apoyo de EE.UU. “Si México pierde, EE.UU. pierde. Si México gana, EE.UU. gana”. México no está solo en la guerra contra las drogas. EE.UU. apoya a México en su búsqueda de una cura y su recuperación para llegar a la salud. Es a través de la capacitación y las iniciativas que vemos una mejora, y a través del apoyo del gobierno se alcanzará un avance para el pueblo de México en la guerra contra un crimen canceroso.

Megan S. Ramon es Becaria del Departamento de Desarrollo de Negocios de American Chamber/Mexico.