Desde hace ya algunos años, la Cámara de Comercio de los EE.UU. lleva a cabo una encuesta anual sobre las compras que hacen los consumidores de mercancías falsificadas y su actitud con respecto a las imitaciones. Los descubrimientos con respecto al mercado de los juguetes son fascinantes. Mattel, uno de los fabricantes de juguetes más grandes del mundo, se sorprendió al descubrir que el mercado brasileño de juguetes falsificados era tres veces más grande que el mercado legal.
La encuesta también reveló que en las zonas del norte y centro-oeste del Brasil, donde Mattel no contaba con redes de distribución, los juguetes falsificados dominaban completamente el mercado. Lo más interesante fue descubrir que el precio de estos juguetes falsificados era mayor que el precio de sus legítimos originales en otras partes del Brasil.
Algunas personas alegan que las falsificaciones son buenas para los pobres, porque ofrecen acceso a mercancías a bajo precio. Pero estos descubrimientos echan por tierra la idea que el descuido de la propiedad intelectual favorece de alguna manera el desarrollo.
En un escenario donde las mercancías falsificadas dominan, todos pierden, excepto los piratas. En primer lugar, la compañía legítima pierde negocios. En segundo lugar, el consumidor paga más por las falsificaciones que por el producto legítimo. Y en tercer lugar, el gobierno no recibe ingresos fiscales.
Las patentes benefician a los inventores y a la sociedad
Cuando un inventor obtiene una patente, se le otorga un derecho temporal y exclusivo para explotar sus inventos y, de esa manera, recuperar su inversión. Sin embargo, los inventores no son los únicos que se benefician con las patentes. Al solicitar una patente, el innovador tiene la obligación de revelar toda la información necesaria para reproducir su invento.
Por lo tanto, cuando una patente expira, toda la información que figura en los documentos de solicitud de la patente se hace pública, permitiendo de esa manera que otras compañías utilicen innovaciones pasadas para desarrollar nuevas.
La falta de protección a las patentes es una grave traba para los innovadores. Cuando un gobierno confisca la propiedad intelectual de una firma, la señal que se envía al mercado es clara: la propiedad intelectual puede ser confiscada a voluntad.
El ejemplo mexicano
La protección de la propiedad intelectual no solo beneficia a los innovadores. Es parte de una estrategia eficaz de los países en vías de desarrollo para atraer inversiones extranjeras directas y transferencia de tecnología. Un régimen de propiedad intelectual sólido asegura a los potenciales inversionistas que sus capitales y tecnologías no serán víctimas de la piratería y la falsificación.
México es un gran ejemplo de cómo un país puede obtener importantes beneficios con la protección de la propiedad intelectual. El país aprobó nuevas protecciones a la propiedad intelectual en 1991, como parte de una serie de reformas que lo condujeron al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Un estudio del Banco Mundial halló un importante cambio en el punto de vista de las firmas norteamericanas, quienes en 1991 se habían manifestado reticentes a transferir su última tecnología, inclusive a subsidiarias propias en México. En pocos años, todo esto había cambiado. El país había atraído cientos de millones de dólares en inversiones; y estas inversiones crearon miles de empleos.
Hoy en día, México se ha transformado en uno de los pocos países del mundo donde las firmas farmacéuticas desarrollaron por primera vez sus medicinas destinadas a salvar vidas. Y, contrario a las acusaciones de algunos activistas, en México no se han visto subas en los precios de los productos farmacéuticos. En realidad, estos precios han bajado.
El ascenso en la cadena de valor
Es imposible que los países logren conseguir desarrollo sostenible sin ascender en la cadena de valor.
Observemos a América del Sur, que ha gozado de un período de cinco años marcado como uno de sus mejores momentos económicos en la historia. El crecimiento fue notable, sostenido por altos precios internacionales en las materias primas de exportación, como los granos básicos y los metales.
Sin embargo, la región ha luchado con dificultad para ascender en la cadena de valor. Una de las razones son sus contradictorios antecedentes en la protección de la propiedad intelectual.
La producción de materia prima agrícola, minerales y metales, y manufactura liviana, es una receta para márgenes bajos.
Al patentar una invención o crear una marca, una compañía se impulsa dentro de la cadena de valor hacia márgenes más altos, y de esa manera, hacia mejores salarios y empleos.
El precio de la piratería
Se debe tener en consideración también el precio que se paga por no proteger la propiedad intelectual. Con frecuencia, la gente afirma que el robo a la propiedad intelectual es un crimen donde no hay víctimas.
De la misma manera que podemos medir en dinero real y empleos reales las ganancias que deja la protección de la propiedad intelectual, la falta de protección de la propiedad intelectual tiene costos reales también.
En todo el mundo, las pérdidas son aproximadamente de $650 mil millones al año. En Brasil, por ejemplo, un estudio de la Asociación de Industrias Discográficas estima que la piratería de música grabada le roba al tesoro brasileño 30 mil millones de reales en ingresos fiscales perdidos.
Una amenaza para la salud y la seguridad
Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 25% de las medicinas que se venden en los países en vías de desarrollo son falsificaciones de dudoso valor médico. Lo que es peor, estas medicinas falsas pueden ser mortales. En 2006, 365 personas murieron en Panamá luego de ingerir una medicina para el resfriado que más tarde se determinó que era falsificada.
La Interpol denuncia que la falsificación y la piratería están entre los métodos preferidos de financiamiento de los grupos terroristas. La mayor atracción que encuentran los terroristas es simple: el tráfico de mercancías falsificadas brinda ganancias altas y riesgos bajos. La Interpol estima que la falsificación y la piratería pueden ser mucho más rentables que el tráfico de drogas. A las bandas de criminales les gusta porque, aunque las atrapen, el castigo es generalmente suave.
Los planes de la Cámara de Comercio de los EE.UU.
La Cámara de Comercio de los EE.UU. está trabajando con amigos y aliados del ámbito de los negocios, del gobierno y de la sociedad civil para contraatacar. El año pasado lanzamos el Centro Global para la Propiedad Intelectual. Su objetivo es apoyar a la propiedad intelectual como el motor vital del desarrollo global, el crecimiento y el progreso humano.
Nuestro objetivo es en parte educacional. Debemos educar al público y los que hacen las políticas sobre el valor y la importancia de la propiedad intelectual. A nivel internacional, el centro trabajará en conjunto con aliados para presentar nuestra causa en países y foros globales, donde la propiedad intelectual está siendo atacada.
El camino hacia el desarrollo comienza con la innovación, y la propiedad intelectual es el motor que nos llevará hasta allí.
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